Palacio Barolo

LUZ PARA UN PALACIO

El Palacio Barolo fue el primer rascacielos de la ciudad de Buenos Aires y visita obligada para los turistas, desde sus balcones superiores se admiraba toda la ciudad, hasta la construcción del edificio Kavanagh en 1935. En la década de 1910, un industrial agradecido con el pais que le había dado refugio, Luis Barolo, y un arquitecto, Mario Palanti, soñaron con traer las cenizas del Dante a Buenos Aires y construyeron un santuario, en lo que hoy es un edificio de oficinas. Más que un edificio es una leyenda ya que se halla inspirado en la famosa DIVINA COMEDIA. Una centuria cumplida más los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo empujaron a una reiluminación del su fachada y a dar vida a su famoso faro, todo bajo la dirección del Arq. Fernando Carral.

Se comenzó la iluminación de las cúpulas que rodean a la central y que simbolizan los Apóstoles, usando proyectores de Sodio con lámpara OSRAM VIALOX de 400W, por su tonalidad cálida y mucha potencia lumínica.

En el caso de la restauración del Faro, luego de poner en condiciones el espejo con un verdadero trabajo de laboratorio, se debió reemplazar el antiguo sistema de arco voltaico. Se seleccionó una halógena OSRAM FKK de 5000 W. Esta lámpara concentra toda su potencia en un área pequeña, que colocada en el punto focal del espejo, único elemento óptico del conjunto, permite enfocar el haz convenientemente.

Las lámparas de las arañas se reemplazaron por DULUX EL LONG LIFE de 23W, obviamente cálidas; también fue una tarea de gran dificultad por la altura, y por las delicadas tulipas originales.

Se decidió iluminar los capiteles de los accesos con Leds desde abajo para resaltar sus formas, y allí OSRAM proveyó Leds DRAGON TAPE con ópticas y la firma argentina TEVYCOM construyó unas luminarias especiales para adaptarlas al perímetro de las columnas.

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